23/11/2021
Sesión teórica
A continuación, pongo las notas/citas que he ido tomando del libro “COMO NOS VENDEN LA MOTO”
Empecemos con la primera operación moderna de propaganda llevada a cabo por un gobierno. Ocurrió bajo el mandato de Woodrow Wilson. Este fue elegido presidente en 19I6 como líder de la plataforma electoral Paz sin victoria, cuando se cruzaba el ecuador de la Primera Guerra Mundial. La población era muy pacifista y no veía ninguna razón para involucrarse en una guerra europea; sin embargo, la administración Wilson había decidido que el país tomaría parte en el conflicto. había por tanto que hacer algo para inducir en la sociedad la idea de la obligación de participar en la guerra. Y se creó una comisión de propaganda gubernamental, conocida con el nombre de Comisión Creel, que, en seis meses, logró convertir una población pacífica en otra histérica y belicista que quería ir a la guerra y destruir todo lo alemán para así salvar el mundo.
El propósito del Ministerio británico de propaganda queda reflejado en sus deliberaciones secretas era el de dirigir el pensamiento de la mayor parte del mundo. Pero la cuestión clave era la de controlar el pensamiento de los miembros más inteligentes de la sociedad americana, quienes, a su vez, diseminarían la propaganda que estaba siendo elaborada y llevarían al pacífico país a la histeria propia de los tiempos de guerra. Y funcionó muy bien, al tiempo que nos enseñaba algo importante: cuando la propaganda que dimana del estado recibe el apoyo de las clases de un nivel cultural elevado y no se permite ninguna desviación en su contenido, el efecto puede ser enorme. Fue una lección que ya había aprendido Hitler y muchos otros, y cuya influencia ha llegado a nuestros días.
Había una cuestión importante que se podía haber resuelto haciendo la pregunta: ¿Apoya usted nuestra política? Pero, claro, no se trata de que la gente se plantee cosas como esta. Esto es lo único que importa en la buena propaganda. Se trata de crear un eslogan que no pueda recibir ninguna oposición, bien al contrario, que todo el mundo esté a favor. Nadie sabe lo que significa porque no significa nada, y su importancia decisiva estriba en que distrae la atención de la gente respecto de preguntas que sí significan algo: ¿Apoya usted nuestra política? Pero sobre esto no se puede hablar. Así que tenemos a todo el mundo discutiendo sobre el apoyo a las tropas: Desde luego, no dejaré de apoyarles
La representación como realidad También es preciso falsificar totalmente la historia. Ello constituye otra manera de vencer esas inhibiciones enfermizas, para simular que cuando atacamos y destruimos a alguien lo que estamos haciendo en realidad es proteger y defendernos a nosotros mismos de los peores monstruos y agresores, y cosas por el estilo.
Los responsables del estudio formulaban a continuación una pregunta muy oportuna: ¿Qué pensaríamos de la cultura política alemana si cuando se le preguntara a la gente cuantos judíos murieron en el Holocausto la respuesta fuera unos 300.000? La pregunta quedaba sin respuesta, pero podemos tratar de encontrarla. ¿Qué nos dice todo esto sobre nuestra cultura? Pues bastante: es preciso vencer las inhibiciones enfermizas respecto al uso de la fuerza militar y a otras desviaciones democráticas. Y en este caso dio resultados satisfactorios y demostró ser cierto en todos los terrenos posibles: tanto si elegimos Próximo Oriente, el terrorismo internacional o Centroamérica.
Creo que la cuestión central, volviendo a mi comentario original, no es simplemente la manipulación informativa, sino algo de dimensiones mucho mayores. Se trata de si queremos vivir en una sociedad libre o bajo lo que viene a ser una forma de totalitarismo auto impuesto, en el que el rebaño desconcertado se encuentra, además, marginado, dirigido, amedrentado, sometido a la repetición inconsciente de eslóganes patrióticos, e imbuido de un temor reverencial hacia el líder que le salva de la destrucción, mientras que las masas que han alcanzado un nivel cultural superior marchan a toque de corneta repitiendo aquellos mismos eslóganes que, dentro del propio país, acaban degradados. Parece que la única alternativa esté en servir a un estado mercenario ejecutor, con la esperanza añadida de que otros vayan a pagaros el favor de que les estemos destrozando el mundo. Estas son las opciones a las que hay que hacer frente. Y la respuesta a estas cuestiones está en gran medida en manos de gente como ustedes y yo.
A consecuencia de estos dramáticos casos, muchos países han tomado decisiones para limitar las escenas de violencia en la televisión. Dos cadenas suecas, por ejemplo, decidieron no seguir difundiendo las series Power Ranger y The Edge, sospechosas de haber ejercido una nefasta influencia en los niños homicidas noruegos. Bajo la presión de la opinión pública, la televisión canadiense, por su parte, se ha provisto de un código ético con objeto de suprimir de la pequeña pantalla las escenas de violencia gratuitas, a partir del I de enero de 1995. En el Reino Unido, el gobierno ha decidido restringir el acceso de los menores a los vídeos violentos. En Estados Unidos, las principales cadenas ABC, CBS, NBC, y FOX han resuelto suprimir gran parte de las emisiones violentas de su programación
4 de cada 5 americanos están convencidos de que la violencia en la tv contribuye a aumentar la violencia en la vida real y estan en lo cierto.
Hay otras técnicas de persuasión que tienen por objeto permanente la domesticación de las mentes: la publicidad, los sondeos y el márketing. De tal modo forman parte de nuestro entorno familiar (lo propio de la ideología dominante es ser, literalmente, invisible). Con los medios más refinados y con ayuda de investigadores de todas las disciplinas (psicólogos, psiquiatras, sociólogos, semióticos, lingüistas, estadísticos, etc.), la publicidad intenta desentrañar nuestros más profundos deseos.
Las imágenes subliminales (normalmente ilegal), se dirigen a nuestro inconsciente y desbaratan nuestra defensa crítica. Esto puede tener consecuencias graves para la economía doméstica con el desarrollo de la tele Compra que suscita pulsiones de adquisición instantáneas. Sobre todo si el mando a distancia y la tarjeta de crédito están conectadas, como proponen ciertos gadgets recientes. La publicidad y las técnicas de venta, incluso las más controvertidas, sirven, por otra parte, de modelo al discurso político, sobre todo en período electoral. Su influencia en el ciudadano, en especial la del marketing político, es considerable a la hora de elegir a los dirigentes en una democracia. Las técnicas de venta, fundadas en estudios muy hábiles de mercado, pretenden ser casi una ciencia. Su objetivo: manipularnos, hacernos consumir cada vez más.
El condicionamiento va a la par con la vigilancia. Y los medios de ejercerla se han multiplicado por diez con los avances de la informática y la capacidad de control que permiten las nuevas herramientas.
Debate sobre el libro:
Por otro lado, hemos estado debatiendo en grupo con mis dos compañeras (Raquel y Violeta) y la idea común que hemos podido destacar en relación a la parte de Chomsky es que los medios de comunicación nos llevan manipulando desde un principio, haciéndonos parte de un rebaño al que quieren mantener al margen de la realidad, con unas ideas previas que ellos quieren que tengamos, y que no salgamos de ellas, para que no podamos pensar más allá o tener un pensamiento crítico, que se plantee la realidad y no la realidad que ellos nos quieren hacer ver.
Nos hemos centrado sobre todo en la parte de Ramonet, en la visión que tiene sobre los videojuegos y la televisión, y la influencia que éstas pueden ejercer en la población más joven de la sociedad. Expone que los videojuegos y las noticias y programas que aparecen en televisión hacen que los niños se vuelvan más violentos, adjuntando casos reales en los que niños han querido recrear lo que han visto por la televisión, sobre todo en los programas dedicados a ellos, acabando con conductas muy disruptivas y llegando incluso al homicidio. Ante estos ejemplos nos hemos quedado muy impactadas, pero también hemos querido destacar que estamos hablando de casos aislados, y que no se puede pensar que todos los videojuegos y los programas que los niños ven los hagan violentos, ni que todos los niños tengan este comportamiento tras ver los programas o jugar a los videojuegos. Esto está estrechamente relacionado a la personalidad del niño, a los tipos de juegos a los que se expongan, a la educación que reciba, y a muchos otros puntos de vista diferentes, por lo que no se puede globalizar ni pensar que todos los videojuegos estén generando este tipo de comportamientos en los niños y jóvenes.
Destacamos la página 76, en la que hablan de la realidad virtual y la despersonalización que ésta puede generar en sus jugadores, dando lugar a que dejen de querer vivir su propia vida para vivir esa vida virtual. Lo destacamos porque en este ejemplo, como en otros muchos, se puede ver que el libro es de 1995, donde se estaba en un comienzo o incluso se veía como algo lejano esta nueva forma de entender los videojuegos o el mundo online, dando un paso más allá. Esto en esa época pudo generar miedo e ideas de que los que lo practican pueden llegar a esa despersonalización, pero a día de hoy se ha visto que la realidad virtual ha traído consigo una nueva forma de ver el mundo virtual, y no ha dado lugar a esas problemáticas que los psicólogos planteaban en su momento.
A continuación, hemos realizado las estrategias que tienen relación con el libro
1.La estrategia de la distracción: Este tipo de contenidos aparecen constantemente en el libro de cómo nos venden la moto, ya que la estrategia de distracción consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas. Esto ocurre cuando quieren dejar al margen constantemente a la población que ellos llaman “rebaño desconcertado”, no quieren que sepan lo que ocurre en la realidad y simplemente les muestran lo justo y necesario. Además, quieren controlar la opinión pública de todos los ciudadanos.
5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad: En esta estrategia se habla de “cuando más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante”. Esto se puede apreciar en el libro como intentan trasmitir ideas e informaciones por los medios de comunicación para que se las crean de manera que pueden tratar a estas personas (rebaño), como personas que no tienen suficiente inteligencia y se lo creerán.
6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión: Esta estrategia se ve reflejada en el libro, ya que dicen que dice que es preciso falsificar totalmente la historia, porque así venceremos esas inhibiciones enfermizas para simular que cuando atacamos y destruimos a alguien lo que estamos haciendo en realidad es proteger y defendernos a nosotros mismos de los monstruos y agresores.
7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad: Este tipo de estrategias se puede apreciar también en el libro, ya que dicho rebaño desconcertado, tiene una función en la democracia que consiste en ser espectador en vez de miembros participantes de forma activa. Además, este rebaño es un problema, hay que distraerlo y que conserven un miedo permanente porque a menos que estén debidamente atemorizados, podrían empezar a pensar por sí mismo, lo cual puede ser muy peligroso ya que no tienen la capacidad de hacerlo, por ello es importante distraerles y marginarles.
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